Tener un buen instrumento representa una inversión significativa, por eso debemos cuidarla. Siguiendo estos consejos básicos de Selmer París, no sólo alargarás la vida de tu saxofón, sino también la calidad de su sonido.

Armando el instrumento

El armado del saxofón requiere un mínimo de cuidado y debería seguir el siguiente orden:

Poniendo la boquilla

Para evitar algún daño accidental al tudel, se recomienda unir la boquilla a éste (1) antes de unirlo al instrumento. Recuerda ocasionalmente cubrir el corcho del tudel con grasa (2), de manera de poder insertar la boquilla sin usar mucha fuerza.

Conectando el tudel

Para insertar el tudel, giralo (3) suavemente dentro del cuerpo del instrumento, hasta que esté completamente dentro. Verifica que la posición de la llave del tudel esté correctamente alineada (4), luego aprieta el tornillo (5) para mantenerlo en su lugar.

Procede al ajuste final de la posición de la boquilla (con respecto a la afinación).

El descansa pulgar de la derecha es ajustable para adaptarse perfectamente a la posición en la que toca.

¡Nunca sujetes el saxofón por el tudel!

Mantenimiento

El tudel y la boquilla

Después de tocar, la boquilla debe ser retirada del tudel y limpiada con un trapo para boquilla/tudel. El tudel debe limpiarse con un un trapo suave (6).

El saxofón

Para evitar la oxidación, el interior del saxofón (7) debe limpiarse siempre después de usarlo con un trapo con cordón: cuida nunca dejar un trapo mojado en el tubo del instrumento. Regularmente limpia el exterior del instrumento con otro trapo suave. Nunca uses solventes.

Para preservar la impresión de las zapatillas, las llaves abiertas del instrumento pueden acuñarse hacia atrás para transportarse. Hay muchos artículos para sujetar el instrumento. ¡Cuidado! El instrumento debe ponerse en un lugar con el soporte adecuado, poniéndolo boca abajo, por los protectores de las llaves, pero nunca por el lado del mecanismo (del dedo meñique izquierdo).

Poner el sax boca arriba podría dañar algunas llaves como la espátula

La elección del estuche es importante, porque después de un tiempo una forma mal moldeada puede crear problemas técnicos como el daño a las llaves o fugas de aire. Nunca dejes el instrumento en un estuche cerrado por mucho tiempo, la humedad residual puede hinchar las zapatillas y acelerar el deterioro de la laca.

Los estuches que no están diseñados para el instrumento podrían dañar severamente el mecanismo a la larga.